Como en todo los medios de comunicación y los estereotipos sociales se han encargado de dar una idea falsa y confusa sobre la educación en la tecnología, lo que hace que muchas personas tengan opiniones contrarias a este tipo de educación.

Para Mark los beneficios de los videojuegos se ven reflejados en los trabajadores de entre 30 y 40 años, hombres de negocios, cirujanos, empresarios, ingenieros, arquitectos...uno de esos puntos positivos es que los videojuegos te enseñan a asumir riesgos: "aprendes a actuar a partir de un feedback, a tomar decisiones correctas".
Otro de los temas que trata es el de los "nativos digitales" y los "inmigrantes digitales".
Cuando habla de nativos quiere decir que nacieron con los videojuegos.
Los padres deben entender que los videojuegos tratan de soluciones rápidas, intuición. Son un gran "`problema" que cuesta 50 euros, y a los niños les gusta resolver esos problemas.
Se cree que la estructura cerebral de alguien que crece con videojuegos (o tecnología) y alguien que no lo hace, es diferente. Los aficionados a los videojuegos suelen tener mejor visión periférica, lo que les da una mayor concentración visual.

Los niños tienen problemas para prestar "atención" en la educación tradicional, y ellos no son los culpables de esto, simplemente no forma parte de sus intereses, de ahí que el niño tome la decisión de no escuchar. Sin embargo si centras la educación en sus intereses, como un videojuego, el niño se mantendrá durante horas atento y concentrado en ese aprendizaje.
La realidad actual pone de manifiesto muchas quejas acerca del uso abusivo de las tecnologías y en concreto de las horas que pasan los niños y jóvenes jugando a videojuegos, sin embargo hubo un tiempo en el que esto ocurrió con los libros, y ahora en el contexto actual se entiende que la causa está en que los videojuegos y la tecnología son fuentes interesantes, donde pasan cosas increíbles e inimaginables en el pasado. Por todo esto, es normal que un niño mire a su alrededor y se centre en lo interesante del mundo.
El deber de las escuelas y docentes, es pues motivar a los niños, despertar sus intereses, iluminarlos...y la mejor forma de hacerlo es conocer qué les apasiona. Todos los niños tienen un potencial, lo único que debemos hacer es preocuparnos en encontrarlo. Los maestros somos herramientas con la función de adaptarnos al contexto y a las individualidades de cada uno de nuestros chicos, debemos prepararlos para el futuro, ayudarles a descubrir sus pasiones y ser un guía, un entrenador y un compañero.
http://www.dailymotion.com/video/xg2nf0_tecnologia-para-la-educacion-mark-prensky_school
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